martes, 25 de agosto de 2015

Cuando muere una lengua...

Las lenguas indígenas engloban una visión única de la vida y del mundo. Al desaparecer, se pierde la cosmovisión y cosmogonía única de cada pueblo, perdiéndose una parte importante de la humanidad.

En tal sentido nos place compartir el vídeo animado “Cuando Muere una Lengua” (Ihcuac tlahtolli ye miqui) basado en el poema de Miguel León-Portilla, en Lengua Náhuatl de la Huasteca de Hidalgo. La idea original del proyecto y la dirección corresponden a Gabriela Badillo.

El vídeo forma parte de la serie 68 Voces, un proyecto del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) apoyado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).

Cabe precisar que el poema original de León-Portilla está en náhuatl clásico y la versión del video está en náhuatl moderno de la huasteca hidalguense.

La serie de cuentos animados, narrados en su propia lengua originaria, se creó bajo la premisa “nadie puede amar lo que no conoce”, con el fin de ayudar a fomentar el orgullo, respeto y uso de las lenguas indígenas mexicanas entre sus hablantes y no hablantes.

La ilustración corresponde a Cocolvú; la animación a Combo, Raúl González y Gabriela Badillo. La traducción y locución en náhuatl a Reyna Alvarado Reyes y la música original a Biovo y Enrique Quiroz. Finalmente el diseño de audio a Wetback Audio e Igor Figueroa.

A continuación el poema de Miguel León-Portilla:

En homenaje a Carlos Montemayor


Cuando muere una lengua
las cosas divinas,
estrellas, sol y luna;
las cosas humanas,
pensar y sentir,
no se reflejan ya
en ese espejo.

Cuando muere una lengua
todo lo que hay en el mundo,
mares y ríos,
animales y plantas,
ni se piensan, ni pronuncian
con atisbos y sonidos
que no existen ya.

Cuando muere una lengua
entonces se cierra
a todos los pueblos del mundo
una ventana, una puerta,
un asomarse
de modo distinto
a cuanto es ser y vida en la tierra.

Cuando muere una lengua,
sus palabras de amor,
entonación de dolor y querencia,
tal vez viejos cantos,
relatos, discursos, plegarias,
nadie, cual fueron,
alcanzará a repetir.

Cuando muere una lengua,
ya muchas han muerto
y muchas pueden morir.
Espejos para siempre quebrados,
sombra de voces
para siempre acalladas:
la humanidad se empobrece.

Ihcuac thalhtolli ye miqui

Ihcuac tlahtolli ye miqui
mochi in teoyotl,
cicitlaltin, tonatiuh ihuan metztli;
mochi in tlacayotl,
neyolnonotzaliztli ihuan huelicamatiliztli,
ayocmo neci
inon tezcapan.

Ihcuac tlahtolli ye miqui,
mochi tlamantli in cemanahuac,
teoatl, atoyatl,
yolcame, cuauhtin ihuan xihuitl
ayocmo nemililoh, ayocmo tenehualoh,
tlachializtica ihuan caquiliztica
ayocmo nemih.

Inhuac tlahtolli ye miqui,
cemihcac motzacuah
nohuian altepepan
in tlanexillotl, in quixohuayan.
In ye tlamahuizolo
occetica
in mochi mani ihuan yoli in tlalticpac.

Ihcuac tlahtolli ye miqui,
itlazohticatlahtol,
imehualizeltemiliztli ihuan tetlazotlaliztli,
ahzo huehueh cuicatl,
ahnozo tlahtolli, tlatlauhtiliztli,
amaca, in yuh ocatcah,
hueliz occepa quintenquixtiz.

Ihcuac tlahtolli ye miqui,
occequintin ye omiqueh
ihuan miec huel miquizqueh.
Tezcatl maniz puztecqui,
netzatzililiztli icehuallo
cemihcac necahualoh:
totlacayo motolinia
.

Fuente: Servindi
http://servindi.org/actualidad/132261#more-132261

lunes, 22 de junio de 2015

Natalio Hernández, en espera de un tsunami cultural lingüístico



  • En Forjando un nuevo rostro plantea la creación de una faz de orgullo hacia nuestra raíz



  • Es necesario un fenómeno extraordinario que nos sacuda y nos recuerde que somos una nación pluricultural no sólo en el discurso, señaló en entrevista el escritor nahua



  • Publica el libro como parte de la conmemoración del 50 aniversario de la educación indígena en el país



Por: Fabiola Palapa Quijas



El poeta Natalio Hernández (Naranjo Dulce, Veracruz, 1947) espera que en unos 10 años ocurra un fenómeno extraordinario, “un tsunami cultural lingüístico que nos sacuda a todos, que (nos recuerde que) somos una nación pluricultural no en el discurso académico, ideológico, político, que transforme nuestra relación cotidiana con los pueblos originarios que constituyen memoria y raíz de esta nación maravillosa que llamamos México, en esta perspectiva de diversidad y de diálogo intercultural con los pueblos indígenas”.

El escritor nahua acaba de publicar el libro Forjando un nuevo rostro (Yancuic ixtlachihualistli): orígenes y desarrollo de la educación indígena en México, que presentará el próximo mes en la ciudad de México.

El ejemplar plantea formar un nuevo rostro de México,verdaderamente multilingüe, con el que todos los mexicanos nos sintamos muy orgullosos de hablar nahua, zapoteco, maya, según la región donde habitemos.

El libro, editado con motivo del 50 aniversario de la educación indígena, que se celebró el año pasado, es un recorrido por la historia de la divulgación del conocimiento originario en el país que, mediante las experiencias de algunos de sus protagonistas, nos hace ver y valorar su desarrollo ideológico y de las formas en que ha operado.

En entrevista, Hernández recordó que en 2014 se realizó en la ciudad de Puebla el encuentro internacional Educación y Pluriculturalidad, el cual contó con la participación de maestros bilingües que expusieron sus experiencias. Ahí propuso a los organizadores escribir un libro que diera cuenta del desarrollo de la lengua indígena en el país.

Forjando un nuevo rostro recoge el final de un sueño que iniciaron jóvenes que entonces tenían 16 años y apenas con estudios de educación primaria. Ellos se formaron como maestros bilingües y lucharon por una educación respetuosa de la diversidad.

En la publicación, el autor incluye capítulos dedicados a quienes construyeron el subsistema de educación indígena: Wenceslao Herrera Coyac, Moisés Hernández Hernández y Salomón Nahmad Sittón, quien fue fundador de la dirección general de Educación Indígena. Los tres relatan su participación en la educación de los niños y niñas de algunos pueblos originarios en el país, una vez que se reconoció la necesidad de la educación bilingüe.

Natalio Hernández, quien ha impartido también talleres sobre la importancia de la lengua materna en la construcción de la identidad, afirmó que el mensaje del libro es que frente a la educación nacional impartida sólo en español, diseñada durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, ahora especialistas, lingüistas y antropólogos reconocen que desde entonces era importante que los pueblos indígenas tuvieran una educación en su lengua.

Al recordar los orígenes de la educación indígena en el país, el poeta nahua también evocó importantes movimientos encabezados por la Organización de los Profesionistas Indígenas Nahuas, el Consejo Nacional de Pueblos Indígenas, la Alianza Nacional de Profesionistas Indígenas Bilingües y la Organización de los Pueblos del Valle de Matlatzinca, estado de México.

Sostuvo que la sociedad mestiza mayoritaria excluye las lenguas indígenas y desconoce su cultura, pero que a partir de 2001, con el artículo 4 de la Constitución, se declara a México nación pluricultural sustentada en los pueblos indígenas y es en esta época cuando se crean las instituciones para la instrumentación de la educación intercultural como la Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe.

Para el promotor de las lenguas indígenas, el país requiere un nuevo rostro que refleje nuestra cultura ancestral, un nuevo rostro donde se puedan apreciar, valorar y dignificar nuestras raíces para fortalecer a México.

El autor sostuvo que actualmente existe un movimiento interesante respecto de la literatura en lenguas originarias en el país, y recordó que junto con Carlos Montemayor (1947-2010) organizó el primer Encuentro Nacional de Escritores en Lenguas Indígenas en octubre de 1990.

Todos los idiomas tienen música, eso lo aprendí de Montemayor en 1990, cuando escritores en diferentes lenguas nos reunimos por primera vez.

Al final del libro, Natalio Hernández incluyó la letra de la canción Ahora soy feliz (Axcan Nipaqui.)

Fuente: La Jornada 
http://www.jornada.unam.mx/2015/06/07/cultura/a02n1cul



viernes, 12 de junio de 2015

Sheri-D Wilson

Poeta, Educadora y Productora. En el 2014 formó parte de nuestros poetas invitados al VI Festival de Poesía. Las Lenguas de América: Carlos Montemayor.  El Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad, la felicita por haber sido acreedora del premio “Calgary”,  por logros comunitarios en las artes.